miércoles, 1 de abril de 2015

Señor Ley, el gran amigo de la justicia.

Doctrinas indómitas del nauseabundo mar de mierda, separadas, eso sí, por estamentos muy remarcados, marcados por un señor llamado Ley.
-Hola muy buenas señor Ley, ¿qué tal está? Le pregunto.
-Muy bien X, aquí implantando justicia por doquier.
-Anda tú que guay, ¿y cómo es eso?
-Pues mira amigo, es muy sencillo, yo dictamino el significado de justicia, haciendo así que lo justo sea lo que yo digo.
-¿Y si por algún extraño motivo veo injusto lo justo?
-Sinceramente señor X, me suda la polla tu opinión. Soy el señor Ley y como tal merezco obediencia. Cualquier atentado contra mi criterio merece castigo.
-Pero yo no veo justo su criterio señor Ley, ¿qué debo de hacer pues?
-Callarse y desinteresarse sobre la justicia.
-Pero señor Ley…
-Cállese
-Pero…
-¡Cállese he dicho!
-No me gusta su significado de justicia.
-¡Señor perrito detenga a este criminal!
-¡Guau Guaaaau!


Y así fue como señor X acabo en la cárcel por expresarse. Bienvenidos a España señores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario